Incidente en el vuelo comercial
Durante el lanzamiento más reciente de Starship, uno de los tres motores Raptor se apagó de forma inesperada justo después de la separación del cohete impulsor. A pesar de la avería, la nave prosiguió con éxito hasta la órbita y realizó su primera misión de colocación de satélites en órbita.
Riesgos para la NASA
La falla preocupa especialmente a la agencia espacial estadounidense, pues el módulo de aterrizaje lunar de Starship depende del mismo sistema de propulsión para llevar astronautas hasta la superficie de la Luna y traerlos de vuelta. Cualquier corrección que exija cambios en toda la flota puede retrasar las pruebas programadas.
Especialistas señalan que el impacto dependerá de si el problema fue aislado o si revela una falla de diseño más amplia.
Presión sobre el programa Artemis
La verdadera urgencia proviene de la meta de la NASA de aterrizar astronautas en la Luna hasta 2028, antes que China. La misión Artemis 3, prevista para 2027, depende del funcionamiento pleno de Starship para probar maniobras en órbita baja.
Problemas anteriores con los motores impulsados por metano ya causaron retrasos en vuelos previos, como los de mayo y julio de este año.
Competencia en el espacio
SpaceX, fundada por Elon Musk en 2002, compite con Blue Origin de Jeff Bezos por el contrato del módulo de aterrizaje de Artemis. La NASA considera positiva la rivalidad para acelerar el desarrollo, incluso con los sucesivos aplazamientos.
Si ambos sistemas están listos, dos módulos de aterrizaje podrían participar en Artemis 3, demostrando operaciones orbitales con sus propulsores.