La retirada marca el fin de una larga presencia
Las últimas bases estadounidenses en Irak serán evacuadas hasta este miércoles (30). El movimiento, negociado aún en 2024 bajo Biden y concluido en la gestión Trump, es celebrado por Teherán y sus milicias como una derrota estratégica de Washington.
Casi 4.500 soldados de EE.UU. murieron en más de dos décadas de operaciones en el país.
Influencia iraní en expansión
Analistas locales advierten que la ausencia estadounidense elimina un contrapeso importante a la actuación de grupos chiitas apoyados por Irán. Jasim al-Bahadli, experto en seguridad, prevé que las facciones intentarán convertir la retirada en mayor peso sobre las decisiones políticas y de seguridad.
Comandantes de la Resistencia Islámica iraquí ya clasifican el episodio como “victoria histórica” y “derrota aplastante” del proyecto estadounidense.
Histórico de intervenciones
- 2003: invasión para derrocar a Saddam Hussein
- 2011: primera retirada
- 2014-2017: retorno para combatir al Estado Islámico
Irak mantuvo, en los últimos años, relaciones simultáneas con Washington y Teherán, sirviendo a veces de escenario para confrontaciones indirectas.
Riesgos de inestabilidad
Autoridades kurdas y tribales suníes temen que el vacío abra espacio para el resurgimiento del Estado Islámico. Células durmientes ya muestran movimiento desde el anuncio de la salida, según Sirwan Barzani.
El grupo, que llegó a controlar un tercio del territorio iraquí, continúa capaz de planificar atentados, indican fuentes de seguridad.
Reacción de Teherán
El Parlamento iraní saludó la partida de las tropas y afirmó que la “seguridad duradera” prevalecerá sin la presencia estadounidense. Washington, por su parte, acusa a las milicias pro Irán de ataques a objetivos regionales bajo órdenes de Teherán.