Fin de una era en las apuestas
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva determinó, este viernes (25/9), el bloqueo inmediato a las plataformas de apuestas deportivas mediante una medida provisoria. La decisión interrumpe un sector que venía expandiéndose desde 2018.
Origen de la autorización
Todo comenzó en el gobierno de Michel Temer, cuando una propuesta inicial sobre loterías y seguridad pública ganó enmiendas en el Congreso. Los diputados incluyeron la modalidad de cuota fija, permitiendo que el apostador conozca el posible retorno en el acto de la apuesta.
Aprobada y transformada en la Ley nº 13.756, la norma abrió camino a la explotación comercial, pero exigió reglas complementarias que tardaron en llegar.
Avance de la regulación
Durante el mandato de Jair Bolsonaro, se realizaron discusiones técnicas sin conclusión. Ya en 2023, Lula sancionó la Ley nº 14.790, definiendo tributación, fiscalización y derechos de los jugadores.
En 2024, el Ministerio de Hacienda detalló exigencias operativas. A partir de enero de 2025, solo operan legalmente las empresas con autorización de la Secretaría de Premios y Apuestas y dominio .bet.br.
Protecciones y restricciones
El gobierno impuso barreras a los beneficiarios de Bolsa Família y del BPC, además de crear el sistema de autoexclusión. Hasta agosto de 2026, cerca de 3 millones de personas en programas sociales estaban impedidas de apostar y más de 1,2 millón optó por el bloqueo voluntario.
Impacto de la nueva MP
La medida provisoria actual pone el mercado en pausa, generando incertidumbres sobre retiros y futuras acciones judiciales por parte de las empresas afectadas.