El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) aún no ha confirmado su presencia en el debate programado para el próximo jueves, día 1, en TV Globo. Según el sociólogo Marcos Coimbra, director de Vox Populi, no existe motivo para que el petista acepte la invitación.
Evaluación del especialista
Coimbra argumenta que la participación transformaría el encuentro en una tribuna para nombres de baja expresión política. “Él solo sería irrespetado por gente sin educación y sin adhesión a valores democráticos”, afirmó en entrevista a CartaCapital.
El sociólogo reconoce que, en teoría, los debates sirven para exigir propuestas. En la práctica brasileña, sin embargo, considera que la dinámica se reduce a ataques sin peso real.
Quiénes fueron invitados
Además de Lula, la emisora invitó a Flávio Bolsonaro (PL), Augusto Cury (Avante) y Ronaldo Caiado (PSD). La regla obliga a la presencia de candidatos de partidos con más de cinco diputados federales electos en 2022.
Hasta la tarde del martes 29, el presidente no había tomado decisión. Ya rechazó otros encuentros organizados por Band, SBT y Record en los últimos meses.
Trayectoria de los enfrentamientos presidenciales
Desde el fin de la dictadura, el formato de los debates varió según el momento político. En 1989, Fernando Collor evitó la primera vuelta y enfrentó a Lula solo en la recta final. En 1998, Fernando Henrique Cardoso, favorito a la reelección, no compareció y los programas fueron cancelados.
Lula, en 2006, saltó la primera ronda y disputó solo la segunda vuelta contra Geraldo Alckmin. El récord de 13 enfrentamientos ocurrió en 2010. En 2018, tanto Jair Bolsonaro como Lula quedaron fuera.
En 2022, Lula y Bolsonaro se cruzaron en tres debates en la primera vuelta y dos en la segunda. Ahora, el cálculo del presidente actual parece repetir la lógica de quien lidera las encuestas: evitar tribunas para adversarios sin chances reales de victoria.