Estrategias distintas en la recta decisiva
Con menos de una semana para la primera vuelta, Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y Flávio Bolsonaro (PL) adoptan enfoques opuestos para conquistar porciones del electorado. El candidato petista busca reconquistar votos de 2022, mientras que el candidato del PL presiona por la anticipación del voto útil entre los conservadores.
Lula dirige esfuerzos hacia adultos mayores, mujeres jefas de familia y jóvenes, además de intentar movilizar a quienes apoyaron el frente amplio en elecciones anteriores. Datos de Datafolha muestran que el 47% de las mujeres en esta categoría pretenden votarlo, contra el 27% de Flávio.
Llamado de Flávio al voto útil
Del otro lado, Flávio concentra mensajes para electores de Augusto Cury (Avante), Ronaldo Caiado (PSD), Renan Santos (Missão) y Romeu Zema (Novo), que juntos suman 14% en las encuestas Quaest. La campaña evitó contraataques directos y prioriza viajes a estados con competidores del mismo campo.
Un jingle con el estribillo “la hora es ahora” refuerza la urgencia. El candidato también busca reconquistar a quienes se alejaron de Jair Bolsonaro, usando mensajes que citan decepción tanto con el expresidente como con Lula.
Programación en TV y redes
En el horario electoral, Lula grabó piezas que mezclan costo de vida, apuestas y críticas a la trayectoria del adversario, además de fragmentos de su discurso en la ONU. Flávio redujo menciones al caso Master y priorizó economía, endeudamiento y seguridad pública, dejando respuestas sobre Vorcaro para las redes sociales.
La propaganda gratuita sigue hasta el 1 de octubre. En caso de segunda vuelta, regresa el día 9 y va hasta el 23, dos días antes de la votación marcada para el 25 de octubre.
Monitoreo de imprevistos
El equipo de Flávio sigue de cerca el caso Dark Horse, especialmente tras la revelación de que el candidato usó, en enero de 2025, un jet vinculado a Daniel Vorcaro para regresar de Estados Unidos con su familia. El candidato niega irregularidades y afirma haber creído que la aeronave pertenecía al abogado Willer Tomaz.