Prepárate el abrigo y huye de la contaminación lumínica
En octubre, vale la pena quedarse despierto hasta tarde para observar el cielo. Las Oriónidas vuelven a cruzar la atmósfera, ofreciendo un espectáculo natural que se repite cada año.
Mejores fechas para la observación
El punto álgido del fenómeno ocurre los días 21 y 22 de octubre. Con un lugar oscuro y paciencia, es posible registrar varias estrellas fugaces en una hora. La Organización Internacional de Meteoros (IMO) estima hasta 20 meteoros por hora en condiciones ideales.
La luna como obstáculo
Este año el satélite natural estará más brillante cerca del pico, eclipsando los meteoros más débiles. Por eso, la cantidad realmente visible debería quedar por debajo del máximo teórico en la mayoría de los lugares.
Después de medianoche aumentan las posibilidades
No es necesario madrugar: las condiciones son más favorables para quien observa tarde en la noche. El radiante de las Oriónidas se encuentra en la constelación de Orión y asciende en el cielo durante la madrugada, mejorando la visibilidad hasta el amanecer.
- Evita mirar fijamente a Orión
- Busca un horizonte despejado
- Aléjate de las luces urbanas
Los habitantes de grandes ciudades como Viena, Graz o Linz deben desplazarse a zonas rurales para obtener mejores resultados.
Origen del espectáculo celeste
Detrás de los meteoros está la estela dejada por un cometa famoso, responsable del material que arde en la atmósfera y crea las rayas luminosas.