El ministro André Mendonça, del Tribunal Superior Electoral, emitió un voto favorable a la retirada de publicaciones que difunden alegaciones falsas que involucran al senador Flávio Bolsonaro y un proyecto de ley archivado hace casi dos décadas.
Decisión en Plenario Virtual
El juicio continúa en un entorno virtual y aún espera las manifestaciones de los otros seis integrantes de la Corte. Mendonça aclaró que la medida no representa censura previa, limitándose únicamente a contenidos que presenten como hecho la participación del candidato o de su familia en el intento de retirar el título de patrona de Brasil a Nuestra Señora de Aparecida.
Límites de la Orden
En el voto, el ministro destacó que las plataformas deben eliminar solo las publicaciones que afirmen, de forma concreta, que Flávio Bolsonaro o sus familiares “propusieron, apoyaron o pretenden promover” el cambio. Las críticas, opiniones y manifestaciones de fe permanecen protegidas.
- No hay suspensión de perfiles o canales
- Las dudas deben favorecer el mantenimiento del contenido
- La libertad religiosa no está en discusión
Respuesta a las Divergencias
Mendonça respondió indirectamente al ministro Flávio Dino, que había restablecido las publicaciones, y citó el posicionamiento del ministro Luiz Fux, que mantuvo la determinación original del TSE. Según él, confundir la eliminación de información falsa con restricción a la fe invierte el sentido de la decisión.
Origen de la Controversia
El caso cobró fuerza después de que un humorista publicara contenido que asociaba a la familia Bolsonaro con el antiguo proyecto. La campaña de Flávio Bolsonaro recurrió a la Justicia Electoral, generando órdenes iniciales de eliminación. Dino suspendió parte de la medida, mientras que Fux ordenó su cumplimiento inmediato, llevando la discusión al pleno del Supremo.
Próximos Pasos
El colegiado del TSE, integrado además por los ministros Dias Toffoli, Ricardo Villas Bôas Cueva, Sebastião dos Reis Júnior, Floriano de Azevedo Marques y Estela Aranha, debe concluir el análisis. La controversia también puede regresar al STF para definir los límites de actuación de la Justicia Electoral y las plataformas digitales.