El corredor chino Zhao Jiaju escribió su nombre en la historia del ultramaratonismo al conquistar la victoria en la exigente prueba Giant's Journey, disputada en Italia. Con 330 km de recorrido, completó la prueba en menos de 66 horas, un hito inédito en la competición que lo coloca como el primer atleta asiático en levantar el trofeo.
Una hazaña que trasciende fronteras
Celebrada el 16 de septiembre, la carrera reunió a atletas de alto nivel en un trazado que pone a prueba los límites físicos y mentales. Zhao Jiaju no solo venció, sino que rompió la barrera de las 66 horas, algo que nadie había logrado hasta entonces. El resultado sorprendió a especialistas y aficionados, especialmente porque partió de un escenario de poco reconocimiento.
La preocupación de una madre
Al día siguiente, en Xiangxi, provincia de Hunan, la madre del atleta concedió una entrevista y reveló el lado humano detrás de la hazaña. Afirmó que no desea convertir a su hijo en un ícono, destacando que es solo un corredor entre tantos talentosos. Para ella, lo más importante no es el podio, sino saber que regresó sin lesiones graves.
La lista de equipos exigidos por la organización incluía un artículo que la dejó en lágrimas: una sábana mortuoria. Tras asistir presencialmente a una única etapa, decidió no repetir la experiencia, tal fue el impacto emocional.
Del endeudamiento al reconocimiento
Antes del éxito, Zhao Jiaju enfrentó descrédito y tuvo que contraer deudas superiores a 100 mil yuanes para participar en la prueba. Las críticas en redes sociales eran frecuentes, pero su madre siempre defendió públicamente a su hijo. Hoy, el resultado silencia a los escépticos y abre camino a nuevos talentos asiáticos en el escenario internacional del ultramaratonismo.
- Primera victoria asiática en la prueba
- Tiempo récord por debajo de 66 horas
- 330 km de desafío extremo en Italia