XP trabaja con un escenario en el que el Banco Central no debería interrumpir el ciclo de caída de la Selic. En la evaluación de la firma, el Copom conducirá la flexibilización monetaria de forma continua hasta que la tasa básica de interés alcance 13,25% anual al cierre de 2026.
El análisis se apoya en dos movimientos que vienen ganando tracción: la pérdida de ritmo de la economía brasileña y el enfriamiento de las presiones inflacionarias internas. Para XP, ese conjunto abre espacio para reducciones consecutivas, sin las pausas que marcaron otros momentos del ciclo.
Un recorte tras otro, sin interrupción
La proyección contradice la lectura de parte del mercado, que aún considera interrupciones para evaluar los efectos de cada decisión. Según XP, el Copom tiende a mantener la trayectoria de baja de manera lineal, aprovechando la ventana creada por la desaceleración de la actividad.
- Trayectoria continua: caídas sucesivas, sin interrupciones en el camino.
- Meta de llegada: Selic al 13,25% anual a finales de 2026.
- Motor principal: combinación de actividad más débil con inflación en desaceleración.
Qué sostiene la tesis
La actividad económica interna da señales de acomodación después de un período de resiliencia por encima de lo esperado. Ese enfriamiento tiende a aliviar la presión sobre precios y servicios, lo que refuerza la tesis de que el endurecimiento monetario ya cumplió buena parte de su papel.
Del lado de la inflación, la lectura es de pérdida gradual de intensidad. Los indicadores actuales vienen mostrando una menor diseminación de aumentos, aunque la convergencia hacia la meta siga exigiendo paciencia.
> La combinación entre una demanda menos recalentada y precios en desaceleración es lo que da sustento al ciclo de recortes previsto por XP.
Tono cauteloso en el comunicado
A pesar de la expectativa de bajas sin pausa, XP advierte que el discurso oficial debe mantener un sesgo prudente. La comunicación del Copom tiende a reforzar la dependencia de los datos y la ausencia de compromiso automático con un ritmo predefinido.
Esa cautela cumple una función estratégica: preserva la autoridad de la política monetaria ante eventuales sorpresas y evita que el mercado descuente un camino demasiado rígido. En comunicados anteriores, el comité ya dejó claro que sigue la evolución de los indicadores decisión a decisión.
El escenario externo como variable de riesgo
El entorno internacional sigue siendo la principal fuente de incertidumbre. La conducción de la política monetaria en las grandes economías, la volatilidad cambiaria y las oscilaciones en los mercados de riesgo pueden alterar el ritmo de los recortes previstos.
Para XP, ese cuadro no invalida la proyección central, pero impone cautela. Ruidos externos más intensos podrían exigir ajustes en la velocidad de la flexibilización, aunque la dirección siga siendo la misma.
Efectos para el crédito y las inversiones
Si la proyección se confirma, el encadenamiento de bajas tiende a producir efectos graduales en la economía:
- Crédito: condiciones de financiamiento más favorables a lo largo del horizonte proyectado.
- Renta fija: recalibración de las primas de los títulos públicos conforme se ajusta la curva de tasas de interés.
- Actividad: estímulo moderado al consumo y a la inversión, sin riesgo de recalentamiento abrupto.
La lectura de XP es la de un proceso lento y dependiente de la confirmación de los datos, y no de un alivio inmediato. Cada decisión del Copom se calibrará conforme evolucionen la inflación y la actividad.
Qué observar de aquí en adelante
El mercado debe seguir tres frentes principales: la velocidad de la desaceleración de la actividad, el comportamiento de los núcleos de inflación y la intensidad de los choques externos. Son esas variables las que determinarán si el camino lineal hasta el 13,25% se mantiene intacto hasta finales de 2026 o si el comité necesitará recalibrar el paso.
Por ahora, la apuesta de XP es clara: sin pausas, con prudencia en el discurso y los ojos puestos en los datos.